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Aspirinas musicales para abatir la pobreza Febrero 7, 2008

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10 razones para no sucumbir ante esta medicación mediática neoliberal


Cada día, 30.000 niños mueren, innecesariamente, de extrema pobreza.
El día 6 de julio, por fin tendremos la oportunidad de detener esta vergonzosa estadística.
A 8 líderes mundiales, reunidos en Escocia para la Cumbre del G8, se les presentará un plan factible para duplicar la ayuda, condonar la deuda y aprobar unas leyes comerciales justas. Si estos 8 hombres se ponen de acuerdo, nos convertiremos en la generación que logró la erradicación de la pobreza.

Introducción y presentación de la serie de conciertos multitudinarios Live 8

1. Quién, dónde, cuándo, qué
Del 6 al 8 de julio de 2005 se llevó a cabo la reunión del G8 en el hotel Gleneagles, Perthshire, Reino Unido. Uno de los temas principales de la reunión, en esta ocasión, fue la deuda externa de los países pobres. Se reunieron delegaciones de funcionarios de Reino Unido, Alemania, Japón, Italia, Francia, Canadá, Estados Unidos y Rusia, encabezadas por sus mandatarios.

2. Qué es Live 8(1)
“The day that rocked the World”, (el día que “rockeó” al mundo), así se autodenomina la propuesta Live 8 en su página web y en los medios de comunicación se está promocionando como el mayor concierto de rock de la historia, con un plus: ayudar a África. También reza otro slogan “The long way to justice”, (el largo camino hacia la justicia), en la explicación de qué es este proyecto, Bob Geldof(2) relata que no se trata de un “Live Aid 2”(3) sino de la oportunidad histórica para que las personas comunes que no tienen voz ni voto en el mundo, se unan al unísono para exigir la condonación de la deuda y llevar justicia a África, menciona que el G8 podría cambiar el futuro de millones de hombres, mujeres y niños en el mundo. Ya lo ha hecho, a través de políticas excluyentes con altos intereses económicos. Bob Geldof es uno de los principales promotores del proyecto, quien parece más interesado en tomarse fotografías con Bill Gates y con Tony Blair y reactivar su “cuasi” muerta carrera musical, que tener un compromiso real con las causas sociales mundiales.

Me pregunto por qué el concierto que Manu Chao organizó en Génova, en el contexto de las movilizaciones contra el G8 en la reunión en julio de 2001, no fue tan publicitado… el dinero de ese concierto multitudinario se destinó directamente para apoyar a los manifestantes, pagar baños, comida, lugares donde dormir. Desgraciadamente conocemos el desenlace que dicha reunión trajo: la muerte a manos de la policía del activista italiano Carlo Guliani. Quizá este concierto no recibió publicidad, más que de boca en boca y en los portales informativos alternativos e independientes, ya que no tenía grandes patrocinios, ni especulaciones millonarias en la bolsa, ni grandes oradores; tampoco contó con transmisiones televisivas ni con DVD posteriores. Lo más que se puede encontrar son las grabaciones “domésticas” que algunos asistentes hicieron en el concierto y que uno puede conseguir, sin necesidad de pagarle a ninguna compañía ningún derecho por música que no es suya, por medio de Internet (sin exclusividades) o en el caso de México, en el tianguis del Chopo, por mencionar un ejemplo.

Por el contrario, a través de mensajes de Nelson Mandela, y artistas musicales, el Live 8, se detenta a sí mismo como el espacio legítimo y único en la historia para demandar y lograr soluciones. En su portal habla del comercio justo, y dice que la solución es verdaderamente simple, que solamente se trata de cambiar las reglas para que los países pobres puedan desarrollarse y entonces competir como “iguales” con los países desarrollados, que éstos últimos utilizaron el comercio para protegerse y estar donde están ahora. Sin embargo, no menciona que es gracias a que hay países que no “pueden” desarrollarse que estos países desarrollados han llegado a donde están. No menciona que en la semilla misma de la teoría-doctrina neoliberal, el paquete para que la fiesta sea un éxito, implica aumento de la pobreza, aumento de la brecha entre ricos y pobres, altas tasas de desempleo, entre otras particularidades, que a los organizadores y voceros de Live 8 se les ha “olvidado” mencionar.(4)

La propuesta de conciertos Live 8, ha montado un escenario global en el que músicos comprometidos con la causa social y, más específicamente, con la eliminación de la pobreza y el hambre en el mundo se han reunido para decirles a los 8 países más poderosos del mundo, que hagan “algo” para terminar con el hambre en África. Llama la atención que en los carteles originales de los conciertos no había ningún músico africano. No fue sino hasta después de una serie de críticas que se incluyeron algunos músicos y un concierto en África.(5)

Se ha logrado crear, a través de Bono(6) , y otros artistas filantrópicos y conscientes, una imagen glamorosa del activismo y de la demanda social. El discurso de los derechos humanos es aprovechado para mentir a los espectadores. A quienes se les asegura que si somos muchos quienes vamos y apoyamos los conciertos, entonces los 8 hombres (nótese, hombres) más poderosos podrán llevar a cabo acciones que ayudarán a terminar el hambre, y además, con el bonus track, de que seremos la “generación que logró la erradicación de la pobreza”; sin embargo, resulta impactante pensar siquiera que la solución verdadera al hambre está en las manos de 8 personas. Ni siquiera me refiero a que sean ESAS 8 personas, sino que de entrada, resulta absurdo considerar que 8 personas, sean las que sean, puedan solucionar cualquier problema mundial. Siquiera imaginar que la solución a los problemas que aquejan al planeta tierra y a los humanos y demás animales que la habitamos, está en las manos de los poderosos, de los menos, de los que, sin la pobreza, no tendrían lo que tienen ni serían lo que son. La solución, Bob Geldof, San Bono y cuántos más, no está solamente allá afuera, ni en las fotografías, ni en las páginas web con cuentas bancarias para la filantropía, ni en las manos de esos ocho señores. Resulta mucho más complejo tratar de entender, primero que nada, que todos y todas los y las habitantes de este planeta, somos parte del problema.

3. Medios, música y política
Hoy en día, a través de la mediatización de prácticamente todos los ámbitos de nuestras vidas, percibimos la realidad de manera sumamente fragmentada. Esta fragmentación no se da fortuitamente, sino que es reforzada y alentada por la misma mediatización. Los medios de comunicación han logrado ser parte de nuestra vida cotidiana, tan es así, que “lo que sale en la tele es verdad”. Sin embargo, como público no tenemos la posibilidad de exigir qué queremos ver o escuchar, no podemos incidir en las programaciones ni en las decisiones de los medios de comunicación; tampoco tenemos la posibilidad, garantizada en ley y práctica, de contar con nuestros propios medios electrónicos de comunicación; así pues, somos actores pasivos de la realidad mediática, en la que nuestro papel consiste en mirar y comprar, en enajenarnos con la publicidad, las telenovelas, los conciertos, los deportes… como receptores pasivos de la información que nos dan los medios, tampoco estamos capacitados ni educados para poder crear vínculos entre la información que se nos vende, y mucho menos para poder discriminar entre la información verdadera y la desinformación, la información que solamente pretende distraernos de problemas más graves o la información que realmente necesitaríamos conocer.

La televisión y la radio, y a últimos tiempos la Internet, son el escaparate por excelencia de las propuestas musicales, comerciales en su mayoría, que hoy tenemos a disposición. Claro, tenemos a disposición quienes no estamos, precisamente, dedicados a buscar la comida del día. La música constituye uno de los motores culturales y sociales de la humanidad, y en los últimos tiempos, dados los avances comerciales y tecnológicos, dicho motor ha funcionado principalmente para que nos convirtamos en consumidores, no solamente de la música que “elegimos”, sino de todo lo que ésta trae consigo. Es decir, que la música no solamente nos da las notas, las letras y los acordes, sino también nos da para desear muchas cosas más… estilos, modas, productos añadidos, memorabilia, etcétera.

Es preocupante que los medios de comunicación tradicionales de México no puedan ver más allá de lo que las luces de los escenarios les muestran. Que no den voz a quienes consideran que hay otras alternativas, pero principalmente otras complejidades. Algunos periódicos(7) han estado reportando las agresiones y detenciones que han sufrido manifestantes en Edimburgo; otros medios radiales(8) han tratado el asunto como uno de espectáculos, en el que se reproduce la música de estos artistas concientes y además se alienta al espectador a ver el concierto y visitar la página web; pero en ningún espacio periodístico tradicional mexicano se encuentran las propuestas, alternativas, proyectos, desarrollos que los miles y miles de manifestantes, unos de una manera, otros de otra, están llevando a cabo, en la lucha por un mundo más justo, desde un punto de vista y un actuar más integral; sin ganancias millonarias ni puntos en la bolsa, pero sí con diálogo y construcción horizontal, tratando de sortear las dificultades que el tratar de escuchar, ser escuchado y ponerse de acuerdo, implican, tratando de hacerse escuchar y ver no solamente por las agresiones y las detenciones, sino por el trabajo real que muchos y muchas están llevando a cabo.

Algunos medios electrónicos independientes mexicanos, en conexión con redes globales, están dando información sobre la situación en Edimburgo, minuto a minuto, como son La Heine y la red Indymedia. The Guardian, de Reino Unido también tiene reportes especiales, tanto de las actividades de los mandatarios, de Live 8, así como de las actividades y situación de los manifestantes. Sin embargo, los accesos a dichos medios son escasos y no masivos. Así que mientras no aparezca en la televisión nacional las alternativas y propuestas de los verdaderos opositores al orden que el G8 apoya y sustenta, y la gente solamente crea que para solucionar el hambre en el mundo basta con apoyar a Live 8, la labor periodística, informativa, de concientización y de acción, seguirá siendo de hormiga, estigmatizada y mediáticamente deslegitimada.

4. De deudas y deudas
El show mediático que constituye Live 8 hace creer a los espectadores que podrán cambiar la suerte de África convenciendo a estos 8 señores del G8; sin embargo, no hace ninguna referencia al Banco Mundial, a la OMC ni al FMI, mucho menos a los tratados comerciales, bilaterales y multilaterales, quienes en principio, son responsables de dicha deuda externa y hambre que el concierto dice poder abatir, con tan sólo, pedirlo. Bob Geldof, como vocero del proyecto, no ha mencionado en ninguna declaración que las compañías que están patrocinando el show tienen intereses millonarios no solamente por las ganancias de las transmisiones, sino que se incluye venta del DVD, memorabilia, etcétera. Estas mismas corporaciones que están patrocinando el show “para que termine el hambre en el mundo”, están especulando en la bolsa para tener ganancias millonarias.

La visión asistencialista del show, no puede ser menos que insultante. En ningún momento se menciona apoyar a las comunidades africanas o a los demás países pobres en proyectos productivos para avanzar comunitariamente y salir de la pobreza y el hambre. Nunca se menciona que si el G8 no ejecutara, junto con los organismos financieros ya mencionados, las acciones que ejecuta, esa deuda que tanto quieren condonar, no sería tan grande.

Existe, por otro lado, un proyecto que lleva el nombre de deuda ecológica(9) . La tesis principal de esta idea constituye que si se hicieran cuentas de lo que deben los países pobres en dinero e intereses, y cuentas de lo que los países ricos han destruido y utilizado, a nivel de recursos ambientales y naturales, en los países pobres, los ricos terminarían debiendo una alta cantidad de recursos/dinero a los países que ahora tratan como deudores. Sin embargo, y aunque esta teoría y proyecto tienen una veta mucho más integral para encontrar la solución de la pobreza en el mundo, no es mencionada, ni mucho menos contiene una liga su página para encontrar otras posturas que también nos hablen de la deuda externa de los países empobrecidos y las distintas ideas que tienen diversos colectivos, personas, organizaciones, para abatirla.

5. Somos parte del problema
Lograr asumir la responsabilidad por nuestros actos, directos e indirectos, por nuestros consumos, por nuestras opciones de vida, es un paso grande, difícil de dar. Es mucho más sencillo seguir enajenándonos a través de los medios de comunicación, en este caso, a través de la música. Si lográramos reconocer, como especie, como un todo integral, que somos parte de ese problema de hambre en África, que somos responsables, algunas veces directos, otra indirectos, de todo tipo de discriminación, de la pobreza, la guerra, la escasez de agua, la extinción de especies… podríamos dar un paso adelante en la construcción de un mundo más justo, no nada más para el ser humano, sino para todas las especies con las que cohabitamos este planeta.

6. También somos parte de la solución
Sin embargo, por más apabullante que parezca ser el escenario, los humanos también somos parte de la solución de este problema. Todos y todas. No solamente 8 de nuestra especie. No solamente 8 hombres. No solamente 8 países mediocremente representados. Así como todos nuestros actos constituyen parte de una cadena que genera los problemas en el mundo, también pueden constituir una cadena que sean parte de la solución. Nuestros consumos, nuestras opciones, nuestras actitudes, nuestras responsabilidades. Es sumamente simplista y fácil pensar que asistiendo a un concierto se solucionará el hambre en África. Por qué tomarse la molestia de engañar a la gente haciéndole creer que si convencemos a estos 8 señores de que “hagan lo correcto” entonces seremos la generación que abatió el hambre en el mundo… porque es mucho más fácil hacer eso que convocar a la gente a que nos responsabilicemos de nuestras acciones. Es mucho más fácil comprar un boleto para un concierto, comprar memorabilia, un DVD o hacer un depósito en una cuenta bancaria, que detenernos a reflexionar cómo colaboramos, desde nuestra propia vida cotidiana, para que esa hambre de la que tanto se habla sea abatida. Es más fácil sentirnos vinculados a la organización de un concierto que poco tiene que ver con la realidad de nuestro país que tratar de conocer a nuestros vecinos y solucionar algún problema estructural en nuestros barrios, colonias, comunidades. La invitación a ser La Generación que Terminó con el Hambre es una falsa promesa, una promesa de glorias históricas que ni siquiera podremos contar si no dejamos de exprimir al planeta de la manera que lo hemos hecho durante tantos años.

7. ¿Por qué no legitimar a una instancia neoliberal, capitalista e imperialista?
La serie de conciertos Live 8 no solamente está vendiendo aspirinas musicales para la conciencia de la gente; también están legitimando una instancia que es responsable por muchos de los problemas que aquejan al mundo, no la única responsable, pero sí una que tiene un papel poderoso y dominante que jugar en la política y economía mundial.

Antes de comenzar la reunión del G8, algunos países miembros que darían el .7% de su PBI a los países pobres, en el año 2015, fecha para los compromisos del milenio de acuerdo a la ONU; lo cual en todo caso es ya de por sí una promesa incumplida, ya que dar el .7% de su PBI a los países pobres ya era un compromiso de la OECD(19) . La parodia representada por el G8 y por Live 8, no solamente no abatirá la pobreza y el hambre en África, sino que eclipsa mediáticamente, los intentos alternativos y las manifestaciones de rechazo, hacia una política neoliberal que está terminando con el planeta entero, no solamente con los humanos.

El Live 8, al constituirse como una instancia crítica y demandante hacia el G8, legitima a éste último haciéndolo parecer como que son comprensivos y sí considerarán las críticas y demandas que se les hacen. Por otro lado, al mismo tiempo ayuda a deslegitimar a los miles de manifestantes que desde hace meses se preparaban para recibir a los líderes del G8, no con demandas simplistas, sino con expresiones diversas de alternativas, coraje, resistencia, etcétera.

8. Quién más está protestando, buscando soluciones y alternativas
¿Alguien se ha preguntado por qué no sabemos casi nada de los y las manifestantes que han acudido a Edimburgo a protestar? ¿Por qué la instancia legítima de protesta se ha convertido en una serie de conciertos, que si bien presentan un cartel espectacular, no hacen sino legitimar el saqueo que llevan a cabo los países del G8? Los medios masivos de comunicación tradicionales no publican nada del campamento ecologista en el que están funcionando, de manera exitosa, sistemas de captación de agua de lluvia, letrinas secas sustentables, separación de basura, compostas, en el que además, están conviviendo personas de distintas edades, en el que se hablan muchos idiomas diferentes y aún así logran entenderse y llegar a acuerdos. Lo que nos presentan en los medios son las noticias truculentas, rompieron vidrios, Burgerkings, coches, golpearon policías… pero nunca nos dejan ver la otra cara de esas manifestaciones. La cara que propone, la que actúa en consecuencia de lo que cree; la cara que si bien está enojada, no se deja vencer y trata de crear alternativas para poder vivir mejor. Y así, los espectadores se quedan con la idea de esos manifestantes violentos y necios que no entienden que si se unen a un concierto pueden pasar a la historia y acabar con el hambre del mundo.

Es claro que el G8 cambió su estrategia de marketing. Ya no les funciona nada más venderse al interior de los países poderosos y pasar sus acuerdos por debajo de la mesa, sin el ojo del mundo encima de ellos, ahora fabricaron opositores y críticos, ahora están publicitando su actuar a todo el mundo… robando espacios mediáticos y públicos a los verdaderos críticos, a los verdaderos opositores, a quienes no les interesa tomarse la foto con Bill Gates ni estrecharle la mano a Tony Blair, en la espera de una promesa tardía y falsa.

Además, la estrategia es inteligente: “nadie” se opondría a “algo” que esté contra el hambre de África, y justamente por eso es sencillo el engaño, por eso es tan simple. El o la que se oponga a terminar con el hambre en África sería considerado un “demonio”, por decir lo menos. Sin embargo, las formas, así como el fondo, también son importantes. No podemos conformarnos y decir “es mejor que no hacer nada”, no podemos comprarnos la aspirina musical contra el hambre africana y pensar que es la solución al problema en toda su complejidad.

9. Patrocinadores
Entre los patrocinadores de Live 8 se encuentran AOL-Time Warner, Nokia, la BBC, y dos emisoras radiales de Reino Unido, 95.8capitalfm y O2; Michel Chossudovsky(11) menciona las conexiones de dichas empresas transnacionales: Time Warner – Ford Motor Company, su filial sueca Volvo; Ford Motor Company, además, también es patrocinador de la reunión misma del G8; a su vez, AOL Time Warner controla todas las emisiones radiales y televisivas en Estados Unidos, y le autorizó a Walt Disney, a través de ABC y Viacom (a quien pertenece la cadena MTv) la difusión televisiva de los conciertos. Por si esto no fuera poco, EMI Music también firmó un contrato sumamente lucrativo con los organizadores de Live 8. En México, los conciertos serán emitidos por la cadena TV Azteca. Mientras que las transmisiones por Internet son exclusivas de AOL Time Warner. En el mismo artículo de ALAI-AMLATINA, Chossudovsky menciona que “Live 8 es una iniciativa multimillonaria, que arrojará beneficios enormes para sus patrocinadores corporativos”, “El tiempo de salida al aire en TV ha sido vendido a los mejores postores alrededor del mundo. Se espera millones de dólares de ingresos por publicidad en la transmisión del evento, además de las repeticiones, los video-clips, la transmisión en Internet y los DVDs, que estarán disponibles comercialmente”. Algunas de estas compañías han declarado públicamente que este proyecto les beneficia y queda como anillo al dedo, ya que apela a los sentimientos de la gente, cosa que también ellos buscan con su publicidad de productos. “Por su parte, se estima que Vonage, la empresa telefónica basada en los EE.UU., ha gastado un monto “de ’seis cifras’ para ser uno de los principales patrocinadores de la cobertura radial a través de Premiere Radio Networks”. También difundirá un horario Live 8 en las redes de MTV.” En el caso de EMI Music, quien tiene el contrato exclusivo para la emisión del DVD, ha triplicado sus acciones en la bolsa, tomando en cuenta el nivel que tenía en 2003. Atando cabos, uno puede concluir que si no hubiera ganancias millonarias, los conciertos Live 8 simplemente no tendrían patrocinadores.

10. Conclusiones
Como podemos ver, ser La Generación Que Termine Con El Hambre cuesta caro, muy caro, y además, es buen negocio, para unos pocos, por supuesto. Sin embargo, la construcción profunda y colectiva de alternativas para la defensa de los derechos humanos, que incluye el abatimiento de la pobreza en el mundo, el fin de las ocupaciones, la cancelación(12) de las deudas externas, la incorporación y sentido de la deuda ecológica, entre muchos otros problemas, es de largo aliento y mucho menos glamorosa. Implica no solamente bailar rock, implica construcción personal, colectiva, comunitaria; implica responsabilizarnos, como personas y sociedades de nuestros propios actos. Implica, además, no esperar que alguien más resuelva los problemas por nosotros. En resumen, un show mediático como Live 8 no solamente es una mentira, sino una falsa promesa más de que comprando, consumiendo y enajenándonos, el mundo podría cambiar.

7 de julio de 2005
Ciudad de México

——-notas al pie
(1)http://www.live8.com (serie de conciertos multitudinarios y millonarios que se llevaron a cabo en diversas ciudades del mundo el 2 de julio de 2005).
(2)Geldof fue educado en el Colegio Blackrock cerca de Dublin. Empezó su carrera musical en Vancouver, Canadá. A mediados de la década de los 70 fue el líder de la banda Boomtown Rats, un grupo de rock ligado al movimiento punk. Tuvo apariciones como actor, no muy exitosas, siendo la más conocida en el papel protagónico del filme The Wall, de Pink Floyd.
(3)Live Aid fue un concierto de rock que tuvo lugar en 1985, organizado por Bob Geldof y Midge Ure para juntar fondos para combatir la hambruna en Etiopía. Ver http://en.wikipedia.org/wiki/Live_Aid – página consultada el 6 de julio de 2005 (4)Consultar la teoría neoliberal de Frederich Hayek.
(5)Ver http://en.wikipedia.org/wiki/Bob_Geldof Criticism of Live 8, página consultada el 6 de Julio de 2005, también ver http://www.rebelion.org/noticia.php?id=17318
(6)Bono, quien tiene gusto por promocionarse a través de acciones filantrópicas y a la vez portar una chamarra con la bandera de Estados Unidos para promocionar el Súper Bowl. Quien además, en alguna ocasión declaró que verse así de desaliñado le costaba cerca de 1 millón de dólares.
(7)La Jornada, durante la semana del 4 de julio, en la sección Mundo.
(8)W Radio, Hoy por hoy con Carmen Aristegui.
(9)http://www.ecologistasenaccion.org/article.php3?id_article=2504 página consultada el 7 de julio de 2005
(10)Emilio José Chaves, Intercambio Desigual, Deuda y Moneda Subvaluada: Empobrecer a la Periferia es Cuestión de Método – http://www.rebelion.org/noticia.php?id=17449
(11)Live 8: Bonanza de los Medios Corporativos
Campaña de Desinformación y operación de relaciones públicas a nombre del G8
Michel Chossudovsky
ALAI-AMLATINA 06/07/2005, Toronto
(12)Condonar es hacer un favor, cancelar, podría dar la posibilidad de reconocer la ilegalidad e ilegitimidad de las deudas a las que muchos países empobrecidos están sometidos.

 

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