Tengo una amiga amante de la música que ha tratado con esfuerzo y sin éxito descubrir mi gusto por el reggae, dándole una oportunidad al ritmo en sus selecciones musicales. Pero no lo entiende. Cuando me lo planteó, yo misma me pregunté, ¿por qué me gusta el reggae?
Para contestarme debo remontarme a mis épocas preparatorianas (no son tan lejanas como podrían pensar), para darme cuenta que justamente en ese momento (en Guadalajara) el reggae era el ritmo por excelencia de mi contexto. La típica banda musical surgida de compas de la prepa, era de reggae, los conciertos más promocionados, eran de reggae, y mi novio en aquel entonces, gustaba sobre todo… sí, acertaron, del reggae.
La primera vez que escuché a Bob Marley, fue por accidente al ver el vídeo de Could you be loved? en la tele. Me encantó, sobre todo, como a muchos antes de mí, su personalidad. Y picó mi curiosidad saber por qué yo no sabía nada de esa música que me resultaba tan cadenciosa y fácil de escuchar. Luego vinieron las letras. Como buena rebelde en ciernes, me identifiqué rápidamente con que no mujer no llores, que te pares y luches por tus derechos y que por qué matan a nuestros profetas (sin preguntarme si yo efectivamente creía en alguno, pero con todo mi vigor preparatoriano, eso sí).
Luego de estar ya completamente enganchada en su meloso ritmo, sus letras de críticas y dolores sociales (que no necesariamente irreverentes), conocí reggae de otros lugares… África, Europa, Sudamérica, México… y así, mi gusto por este ritmo musical creció. Aprendí que había más mezclas (todavía no había reggaeton, eso sí, pero teníamos el dancehall, para el caso del machín-alfa), aprendí que hasta Keith Richards a veces tocaba reggae, aprendí que había letras chistosas, pero aprendí, sobre todo, que había un montón de grupos de reggae mexicano que solamente tocaban reggae porque hablaban de yerba, amor, igualdad y hacían un skank en la guitarra… y entonces descubrí que un buen grupo musical es un buen grupo musical sin impotar la música que toque. Y de esa manera, definí mi gusto por ciertos músicos de reggae y no por el género en sí.
Así que cuando me pregunten la próxima vez, ¿por qué te gusta el reggae? Contestaré que no me gusta el reggae, que me gusta Alpha Bondie, Black Uhuru, The Boss Ya Bass, Los Rastrillos, Steel Pulse, y bueno, claro, Bob Marley, entre otros; y hasta sin empacho podría contestar que en una buena fiesta no le hago el feo a dos o tres reggaetones. Ja!

Aquellos tiempos de Le Zenith en Paris escuchando a Ziggy Marley.