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Bicicleta de ruido blanco Marzo 26, 2008

Hace poco más de un mes comencé a hacer spining. Nunca pensé en hacerlo y mucho menos consideré la opción de que sería de mi agrado, pero como el cuerpo necesita ejercicio y era lo más a mano… fui y voy. Me preocupaban dos cosas: odiarlo enhorn800.jpg sí y no gustar de la músca que pondrían. Experiencias previas con clases de aerobics y gimnasios me hacían dudar de si iba a disfrutar escuchar la música para hacer bicicleta, estática. Sin embargo, me llevé una agradable sorpresa.

Me encontré con que además del ponchis ponchis clásico de las rutinas de ejercicio, también había rutinas de una hora con música sumamente disfrutable, aunque eso mismo me corroboró que las décadas pasan y que la música que otrora estuvo ligada a la fiesta y las desveladas, ahora estaba ligándose a las pedaleadas y las desmañanadas, pfffff.

La rutina más interesante, musicalmente hablando, comienza con Depeche Mode, continúa con Pink Floyd y ya para subir el ritmo un poquito más, escuchamos a Joan Jett y yo pensé sí, sí I love rock and roll… y pedaleaba y pedaleaba… luego Jim Morrison revivido me hizo andar a otro ritmo, bueno eso de andar es un decir,bicicleta.jpg porque en realidad sobre una bicicleta estática o como quien dice, una bicicleta de ruido blanco, no se va a ningún lado, ¿verdad?

Y luego, que sweet dreams are made of this, who am I to desagree…y claro, quién soy yo para no estar de acuerdo en que estos dulces sueños de poner el cuerpo en forma no son fáciles de llevar a cabo. Arriba el ritmo con un remix interesante, aunque medio ponchis ponchesco de Sergio Mendes, claro, la más famosa: Vem Magalenha rojao, traz a lenha pro fogão, vem fazer armação. Hoje é um dia de sol, alegria de coió, é curtir o verão. Te te te te te te… y dale, dale, dale, así al ritmo y toda la cosa.

Al final no ha sido mala la experiencia, concentrándome en la quema de calorías y la generación de endorfinas, casi logro que me gusten las rutinas ejercitadoras, y claro, la música ayuda, además, descansar las piernas y relajarse al final escuchando a REM resulta gratificante. Igual espero que toda esa música no se me quede ligada al pedaleo estático posmoderno del spining y que siga también en la fiesta y la desvelación, aunque sean oldies but goodies y delaten mi incipiente adultez contemporánea.

Colofón aposteriori: y bueno, de repente también salen con sus rutinas de boda y sets musicales, reminiscentes de bar gay de antaño (y algunos de ahora): Paulina Rubio, Mónica Naranjo, Thalía y toda la camarilla… ya se imaginarán.

 

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