Cuando tenía como tres o cuatro años, mi papá tuvo a bien meterme a clases de música. Pronto fue claro (para mi maestra) que tenía aptitudes musicales y que no estaba mal tocando el órgano. (no-es-al-bur, traumas preparatorianos, ya saben). Uno de mis autores favoritos para tocar, aunque me costaba mucho trabajo, era Johann Sebastian Bach, uno de los máximos exponentes del estilo musical barroco. Podía ser tan divertido, tan deprimente, tan intrigante, tan pesado, tan eclesiástico… diverso al fin.
Esto que platico, ya pasó hace algunos años. Fue en semana santa. En una cabaña en Mazamitla (en Jalisco), no parábamos de escuchar pasiones… y es que hay varias, de diversos autores. Sobre San Mateo, San Juan… con base en los evangelios de cada uno de esos apóstoles.
No. No lo piensen. No hay pasión según San Judas y mucho menos según Magdalena, aunque para el aventado/a que se anime, ahí está el evangelio de la Magdalena para que le pongan imaginación… tal vez se podría hacer una pasión un tanto más moderna —musicalmente hablando, porque las pasiones son las pasiones, independientemente del período histórico—, tal vez por ahí de la Magdalena del Sabina pero con más onda en la música y más laaaarga. En fin.
Total que ahí estábamos, escuchando pasiones y más pasiones. Y esto viene a colación, porque además de ser semana santa, hay algunas cosas interesantes en JS Bach, bueno, muchas obviamente, pero algunas que me gustaría remarcar.
JS Bach proviene de una familiota de músicos, fue organista y el maestro máximo del contrapunto. Además, se dedicó casi por completo a la música eclesiástica, pero que a quienes la iglesia no les va, que no les empeñe la visión ante Bach; ya saben, ejercicio de separación de obra y autor, para no caer en incompatibilidades ideológicas pues.
Lo notable es que Bach en particular ha influenciado muchísima música moderna, y no hace falta conocerlo, las influencias musicales encuentran caminos misteriosos… Así que tenemos mucho qué agradecerle a Bach.
Por ejemplo, las trompetas en medio de Penny Lane, de Los Beatles, no existirían si Paul McCartney no se hubiera viajadazo escuchando los Conciertos de Brandenburgo.
Y qué decir de la idea de fuga. Si algunos no ubican la Tocata y Fuga en Re Menor, recuérdoles, es aquella pieza musical que tuvo su parte en Fantasía, esa serie de caricaturas animadas musicalizadas con piezas clásicas. Tararáaaaaaaaan, tara ra ra ra raaaaaaaaaaaaaaaaaaaan. Claro que es difícil expresar la profundidad de una fuga con un ta ra rá, pero bueno, la idea esencial de una fuga es variar y reinterpretar un motivo musical; básicamente como después se hizo en el rock progresivo y los famosos rifs de guitarra, solos interminables en los que los acordes se van concatenando hasta el infinito y más allá. Sí, eso también se lo debemos a Bach.

Antes decía que el jazz tiene mucho qué agradecerle a Bach, y es cierto. Si no fuera por la matemática manera en la que improvisaba, y digo matemática porque leer/tocar/interpretar a Bach es como saber sacar cuentas: es exacto, no hay falla, no hay ninguna demora, nada está fuera de lugar y nada falta; ¿la ventaja —según yo—? Que es matemática musical. Y así también el jazz —aunque en realidad toda la música manera, por más lírica que sea— tiene una base profundamente matemática, en la que los contrastes, los contrapuntos, los contratiempos, etc., le deben muchísimo también a Bach. Y bueno, para muestra ahí están simplemente las versiones de piezas musicales de Bach en jazz, al escucharlas, se nota cómo encajan perfectamente los estilos.
Así que ahora, a la distancia, agradezco el empeño con el que mi tío y mi papá escuchaban las pasiones… y en general a JS Bach, pues me permite darme cuenta de que el universo musical es amplísimo y que se pueden encontrar concordancias e influencias a través de muchísimos años, géneros, nacionalidades, idiomas, etc. Y me llena de un calorcito reconfortante percatarme de que para mí la música, sea de donde sea, es un lenguaje lleno de expresiones que me acercan con otras personas, pero sobre todo, me genera una serie de sentimientos y sensaciones que de otra forma, no sé cómo podrían salir.
pd. para viajados: aquí pueden bajar la Pasión según San Mateo de JS Bach, es un midi, pero no esta tan mal.
habra que resaltar el hecho de que algunas composiciones de Bach presentan estructuras reconocidas como “bucles extraños” entre los matemáticos, estructuras que justo cuando parecen alejarse más del principio, terminan por terminar en elmismo principio; visualmente lo podriamos representar con una banda de Moebius y Lógicamente es representativo el siguiente ejemplo.
La siguiente afirmación es verdadera
La afirmación anterior es falsa.
en fin, ya no se ni lo que escribo pero si el fin con que lo hago…
Saludos Gaby y saludos a Quetzal
Jon
jon, es súper interesante lo que platicas. yo nunca había escuchado de eso, pero ya pensándolo, sí hace mucha lógica, cintas de moebius musicales… chida la imagen. sería interesante ver quién lo hace ahora, no? será muy común? no suena nada sencillo…
un abrazo!
g